martes, 20 de marzo de 2012

ASÍ SON LOS POLÍTICOS



Por Cosme Beccar Varela 

Buenos Aires, 19 de marzo del año 2012 - 1094

Siempre pensé que la Política de Ideales es posible. La "Política de Ideales" es aquella cuyo objetivo es la Justicia y el bien común, por amor a Dios, con total desapego del bien personal del político y con menosprecio de los peligros personales que uno pueda correr a causa de ese servicio que se considera una obligación de honor. Con esa aspiración fundamos el Partido Orden y Justicia en 1989 y en el 2002 el Partido de la Recuperación Argentina.

La Política de Ideales no es una utopía. Existió durante varios siglos y fundó Europa cuya civilización se extendió a América, Asia, Oceanía y África. Fue la Política de los reyes y señores santos, como San Luis de Francia, San Fernando de Castilla, San Eduardo el Confesor, de Inglaterra, San Esteban de Hungría, San Estanislao de Polonia y muchos otros. Gobernaron y gobernaron bien, con políticas justas, amor y temor de Dios y al servicio del bien común.

                                   *           *           *
Sin embargo, existe la otra política, la que vemos hoy todos los días en todos los países y especialmente en este en que vivimos (o sobrevivimos, como quiera llamarle) y existen los políticos que han hecho de ella una profesión.

Lo triste es que para que la Política de Ideales, sea posible, es necesario que haya hombres idealistas de buenos principios, inteligentes, con buena formación intelectual y práctica, valientes y generosos, que quieran arriesgarse para servir al bien común actuando en política, es decir, dando todos los pasos legítimos y necesarios para llegar al poder y gobernar.  Y eso no hay.

En cambio, la otra política, la de todo el tiempo y de todas partes, es una realidad repulsiva compuesta por miles y miles de individuos de la peor calaña que ocupan todos los cargos con algún poder, en cualquier sistema de gobierno y en todos los niveles, y todavía sobran por la turba de aspirantes de la misma calaña que espera su oportunidad. .

                                   *           *           *

Para pertenecer a esa banda se exige todo lo contrario que para la Política de Ideales. Es necesario que el candidato sea mentiroso, inescrupuloso, ladrón y que deje robar a otros, injusto y que pueda aceptar sin pestañear cualquier injusticia cometida por otros, despectivo del bien común y ávido procurador de su placer personal, farsante, desleal, capaz de aliarse con el demonio si eso le parece útil para sus fines, contradictorio, hábil para cambiar de opinión con la velocidad del rayo, excepto la de que no existe moral alguna que esté por encima de la "razón de Estado" y la "razón de Estado" es la que él usa para trepar y mantenerse en las alturas, porque ésta última opinión no la cambia jamás. 

Los candidatos se atropellan en esa carrera infame y son tantos y tan malos que es difícil saber cual es el peor, pero en general eso se sabe por el éxito obtenido. En la política corriente el que gana es generalmente el peor.

Ahora que la televisión por satélite pone al alcance de nuestros ojos la cara de todos los políticos del mundo he podido comprobar que, en distintos grados de cinismo, todos son más o menos de la misma especie.

Los de aquí, al cinismo le agregan la mediocridad ordinaria de la más baja estofa. Son personajes que no tienen calidad ni para ser lacayos del más humilde padre de familia. Éste correría peligro de que le robara los cubiertos y le usurpara la casa.

¡Esas caras de piedra! ¡Esa labia de charlatanes de feria! ¡Esa capacidad de huir de las responsabilidades! ¡Ese desprecio por el bienestar general! ¡Ese hábito inveterado de robar! ¡Esa complicidad de los unos con los otros, sean oficialistas u "opositores"! ¡Ese pacto de impunidad notorio y descarado! ¡Esa soberbia con que actúan como si los que no formamos parte del poder fuéramos cucarachas y no seres humanos! ¡Esa capacidad de inventar frases hechas y "slogans" malévolos o vacíos para construir discursos idiotas! ¡Esa capacidad de pasar de un bando al otro sin abandonar nunca el circo de la política en el cual siempre tienen algún papel con cualquier gobierno! ¡Ese ateísmo práctico que les lleva a despreciar toda moral y todo temor de Dios! ¡Esas sonrisas permanentes de estafadores natos que delatan su total falta de seriedad!

Es un espectáculo dantesco, de esa primera parte de la Divina Comedia en la que el poeta florentino evoca el infierno. Y lo peor es que estamos en manos de esos políticos, sine die, con una resignación bovina.

                                   *           *           *

Los políticos de aquí, son de lo peor que hay en el mundo. Los de los EEUU son un poco menos payasescos pero las sonrisas permanentes que hay en sus caras nos dejan siempre la duda de si son totalmente idiotas o fingen serlo para no ser expulsados del círculo de los políticos o tienen malas intenciones y sólo se ponen la máscara de la sonrisa para ocultar lo que realmente piensan..

La política es un asco en todas partes. Basta ver los noticieros de Europa y de los EEUU, en los que aparecen los hechos y dichos de los políticos de los países ricos para darse cuenta que los políticos de esos países son tan mentirosos como los de aquí. Sólo que deben cuidarse un poco más porque la opinión pública en esas naciones  es un poco más inteligente.

                                   *           *           *

Hace pocos días hubo "elecciones" en Rusia y "ganó" el ex-coronel de la KGB Putin, uno de los tipos más repugnantes que presenta el mundo contemporáneo. Hubo un fraude gigantesco iniciado mucho antes del acto electoral mediante el asesinato de opositores, el impedimento de publicidad contraria al régimen tiránico putinesco que ya lleva 12 años en el poder, la puesta en escena de una falsa oposición consistente en el partido comunista (¡cómo si Putin no fuera archi-comunista y el más auténtico heredero de la URSS!) y el uso masivo del poder estatal para imponer a Putin, sí o sí.

Y por si eso fuera poco, el fraude electrónico, recurso permanente de las "democracias" modernas para perpetuar sus elencos en el poder, aseguró el resultado deseado.

                                   *           *           *

En cuanto a los políticos de Europa occidental y de los EEUU, si bien no son ex-coroneles de la KGB son personajes lamentables.  En EEUU gobierna un pro-marxista extranjero y vista la inepcia de los republicanos (que no son mucho mejor que Obama, dicho sea de paso, y si no me creen, ¡acuérdense de Bush!) es posible que siga en el poder.

La Comunidad europea, un invento inspirado en la idea masónica de la República Universal, está haciendo agua por todas partes y sólo se mantiene la ficción de su existencia porque los políticos de Alemania y Francia están empeñados en que se mantenga.

En realidad, éstos les mienten a sus pueblos porque ahora no cabe duda de que ese engendro es un artificio insostenible. Cuando sus integrantes eran nada más que las grandes naciones de Europa pudo parecer viable, pero desde que empezaron a incorporarse las antiguas naciones sometidas al yugo de la URSS, misteriosamente "liberadas" por la "perestroika", el armatoste se está cayendo a pedazos y está siendo invadido por los musulmanes.

Los políticos, sin embargo, no se dan por enterados y siguen hablando como si se tratara apenas de algunos problemas "normales" como el de la deuda griega, italiana y española o la desocupación en esos y en otros países cuando en realidad es un cáncer que se está comiendo la substancia de Europa.

                                   *           *           *

En África y en Asia las cosas son todavía peores porque los “políticos” de allí son simplemente orates fanatizados en mayor o menor grado. Las “rebeliones” de los países árabes contra sus respectivos tiranos que soportaron pasivamente por décadas sin que parecieran molestarles, la prensa occidental las califica gratuitamente como  rebeliones supuestamente espontáneas pero son obviamente provocadas y dirigidas por políticos-agitadores anónimos, pero con armas modernas y poderosas.

Por qué son seguidos por fanáticos mahometanos que mueren de a cientos por día sin que deje de haber otros al día siguiente y todo eso en nombre de una “libertad” que nunca les importó ni tendrán al día siguiente de las masacres, es un misterio. ¿Es que en esos pueblos no funciona el instinto de conservación?  Esa gente que sale a las calles no es la misma que usa aquellas armas, ¿Quiénes son? ¿Por qué aceptan, de repente, morir de a miles sin saber quienes los mandan ni quienes los mandarán mañana en nombre de consignas que no entienden? La cosa es tan extraña que no veo cómo excluir la hipótesis de una masiva infestación diabólica en ambos bandos, en el de los tiranos y en el de los rebeldes inexplicables.

Y la pregunta más grave es, ¿por qué los países occidentales que apoyaron siempre a los tiranos ayudan ahora con armas a los desconocidos políticos-agitadores de esas multitudes extrañas  violando el principio de “no-intervención” que , sin embargo, se invoca para mantener a tiranos feroces como los Castro, en Cuba, desde hace más de 50 años?

¿Y el apoyo de Rusia y China al tirano sirio?  ¿Cómo queda su supuesta “conversión” a la democracia y al capitalismo? ¿Por qué los políticos occidentales siguen fingiendo que los creen democráticos, por lo menos a los rusos, cuando no debieron creerles nunca y menos ahora?

                                   *           *           *

¿Y qué decir de la pústula permanente de la guerra de Israel contra Palestina y viceversa, que ahora amenaza con dar comienzo a una guerra nuclear entre Israel, con apoyo de EEUU, contra Irán? ¿Qué clase de políticos son esos que matan inocentes sin contemplación y que están jugando con el aniquilamiento de toda la humanidad en una guerra atómica?

                                   *           *           *

Mientras tanto, la Iglesia Católica, nuestra Santa Madre Iglesia, el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo, en la cual están todas las gracias y todos los poderes para rescatar al mundo de este infierno, inspirando una Política de Ideales, está misteriosamente eclipsada o más bien, sus más altas Jerarquías acompañan y hasta apoyan indirectamente este proceso nefasto, como puede verse por la próxima visita de Benedicto XVI a la Cuba comunista.

Sólo la intervención milagrosa de la Santísima Virgen, Mediadora de todas las gracias y terrible como un ejército en formación de batalla contra los enemigos de Dios,  puede salvarnos de este horror.

Cosme Beccar Varela 

NOTA: Hoy reapareció "La botella al mar". Supongo que se debe a los esfuerzos del técnico que me ayuda en su publicación. Sin embargo, sigue siendo verdad que en un momento dado desapareció del mapa durante varios días y que eso puede volver a ocurrir mientras exista la tiranía bajo la cual estamos.  CBV



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los mensajes son moderados antes de su publicación. No se publican improperios. Escriba con respeto, aunque disienta, y será publicado y respondido su comentario. Modérese Usted mismo, y su aporte será publicado.