sábado, 18 de octubre de 2014

¿CÓMO FUE EL PONTIFICADO DEL BEATO PABLO VI? SUS FRUTOS...




El 19 de octubre de 2014 es beatificado el Papa Pablo VI, quien ejerció su función desde el 21 de junio de 1963 hasta el 6 de agosto de 1978. Su nombre secular era Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, y había nacido en la ciudad italiana de Concesio, Lombardía, el  26 de septiembre de 1897. Fue el papa 262º, en tanto que su proceso de beatificación comenzó el 11 de mayo de 1993, aprobándose el 7 de mayo de 2014 el milagro por el cual será declarado beato en la Misa de clausura del Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia, en el cual se han expresado posturas sumamente heréticas y directamente contrarias al Magisterio y la Tradición de la Iglesia Católica.

EL VENERABLE PAPA PÍO XII
Pío XII reveló que en el consistorio de 1953 había dos clérigos, que se sabe que eran Montini y Tardini, a pesar de no ser mencionados por el papa, que se encontraban en la parte superior de su lista, pero luego fueron rechazados (fuente: cita de Wikipedia: Pío XII: «La alocución del consistorio secreto del 12 de enero de 1953»; en: Pío XII, discusos y radiomensajes de su santidad. Ciudad del Vaticano, 1953, pág. 455; también: «Papa Pablo VI: 1963-1978», artículo en inglés en el sitio web Vatican.va. Consultado el 2 de marzo de 2006).
En 1961 fue nombrado para la Comisión Preparatoria Central del Concilio Vaticano II, la cual fue eclipsada debido a la insistencia de san Juan XXIII de que el Concilio debía completar todo su trabajo en una única sesión antes de la Navidad de 1962, para el 400º aniversario del Concilio de Trento, como hecho coincidente, por algún motivo.
Siendo Arzobispo de Milán, Montini era conocido como un miembro progresista de la jerarquía católica. Fue él quien concluyó, promulgó e implementó el Concilio Vaticano II, con cambios litúrgicos en el Rito Latino, incluyendo la Misa y los Sacramentos, afectando la Eucaristía, la Extremaunción, el Orden Sagrado y la Confirmación, junto con un cambio de sentido en la Confesión. Además, muerto Papa San Juan XXIII y acabado el Concilio Vaticano II, Pablo VI nombra la comisión reformadora en 1964.

CONCILIO VATICANO II
Al asumir, eligió el nombre de Pablo, para indicar que se dirigiría a los gentiles. Los cambios guiados por el Papa Pablo VI fueron de una magnitud y profundidad mayor que las de sus predecesores y sucesores.
Supo hablar mucho de la Virgen María, y expresó la postura de la Iglesia en materia de control de la natalidad en la Encíclica Humanae vitae.
Con su autoridad, ratificó solemnemente los 16 documentos del Concilio Vaticano II, pero también suprimió el juramento contra el modernismo, y excluyó desde el 21 de noviembre de 1970 (OR 3 de diciembre de 1970) a los cardenales mayores de 80 años de participar en las elecciones papales, disolvió la Corte papal, la Guardia Noble y la Guardia Palatina, además de que abolió el rito de la tonsura, así como las cuatro Órdenes Menores y el rango de subdiaconado.

LA IGLESIA DESARMADA
Pablo VI acabó con parte del esplendor externo y el ceremonial tradicional del papado. Fue el último papa hasta la fecha en ser coronado; su sucesor Juan Pablo I sustituirá la coronación pontificia (que Pablo ya había modificado sustancialmente, pero que dejó como obligatoria en 1975 en su Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo), con una toma de posesión del papa. En 1968, con el motu proprio Pontificalis Domus, suspendió la mayor parte de las funciones ceremoniales de la antigua nobleza romana en la corte papal, con excepción de los «asistentes príncipes al trono papal». También abolió la Guardia Palatina y la Guardia Noble, dejando a la Guardia Suiza como el único cuerpo militar en el Vaticano.
Como Papa, fomentó las relaciones con las iglesias ortodoxas, anglicanas y protestantes, dando lugar a muchas reuniones y acuerdos históricos.
El Santo Oficio, como Congregación para la Doctrina de la Fe, cambió su principal función desde la propia defensa de la Fe católica, a la meramente investigativa. También quitó 40 santos del calendario litúrgico oficial, y eliminó los exorcismos solemnes del rito del Bautismo. Ya sabemos que nada ha cambiado, mas debido al denominado “espíritu del Concilio”, el cambio es en la realidad profundísimo.

COLAPSO VOCACIONAL Y EXODO
Un dato no menor, fue que concedió 32.000 solicitudes de sacerdotes que pidieron su reducción al estado laical, siendo el mayor éxodo de sacerdotes que vivió la Iglesia desde la “reforma” protestante. ¿Qué hacían esos 32.000 sacerdotes ordenados? ¿Carecían de Fe? ¿Su Fe se vio conmovida con motivo de una nueva prédica distinta de la tradicional? ¿Vieron al sacerdocio como algo carente de sentido, vulgarizada la sublime función sacerdotal y rebajada a una mera acción humana hecha por un ser humano cualquiera? ¿Tuvieron un embate espiritual, moral, intelectual? ¿Influyó el Concilio Vaticano II o no en esta situación? Meras preguntas que obviamente Dios conoce, pero que para los mortales quedarán al menos por ahora sin respuesta.
El hábito talar fue cambiado por indumentaria “civil”, y progresivamente fue descartándose de la formación sacerdotal la inspiración escolástica tomista sobre todo en lo que hace a la tradición de la Ley Natural, sustituyéndola por novedosos métodos teológicos del pensamiento científico, como la Fenomenología y el Existencialismo, la inspiración kantiana y la ruptura del principio de no contradicción, cobrando auge los movimientos de curas obreros, tercermundistas, y otras orientaciones marxistas que se inocularon eclesialmente y teológicamente.
En Holanda, durante 1970 no hubo ni un solo candidato que solicitara su admisión al sacerdocio, y en un plazo de un año todos los seminarios fueron cerrados. Pronto se comprobó cómo millones de feligreses abandonaron la Iglesia Católica, dejando de practicar su Fe y confesar sus pecados.

PABLO VI Y EL HUMO…
La cita más conocida de Pablo VI, que lo describe además, pertenece a su Homilía pronunciada el día 29 de junio de 1972: que “El humo de Satanás ha penetrado por una grieta en el Templo de Dios…” (OR 13 de julio de 1972, página 6). Recordemos que en el Apocalipsis 9, 1-3 dice: “…y le fue dada la llave del pozo del abismo. Abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran horno, y a causa del humo del pozo se obscurecieron el sol y el aire. Del humo salieron langostas sobre la tierra; y les fue dado poder, semejante al poder que tienen los escorpiones de la tierra.”
Existe una realidad: Europa, tras la II Guerra Mundial y el Concilio Vaticano II, fue desacralizada, ateizada, y los “frutos del Concilio” al presente no han sido más que la difusión de herejías, abusos litúrgicos, pérdida de la piedad, pérdida de la Fe, desorientación eclesiástica, y la “primavera de la Iglesia Católica” que se había anunciado no ha conducido más que a la apostasía, sumado a seminaristas que son ordenados Diáconos y Sacerdotes sin estar debidamente preparados y que no conocen la importancia de la Liturgia, del Derecho Canónico, y que hasta desconocen qué es la Gracia de Dios y su acción en la vida del ser humano porque son pelagianos o semipelagianos.
Al haberse desistido del combate contra el anatematizado modernismo, éste se ha avanzado convirtiéndose en la gangrena eclesial. Por eso, más allá de muchos aciertos eclesiásticos, particularmente en cuestiones de bioética aplicada a la ciencia, existen numerosas cuestiones “pendientes”, dado que la proyección humana del destino eclesial tiende a especular acerca de la desaparición de la ortodoxia católica tras haber sido reducida a una “posición minoritaria” y a la imposición oficial del abuso litúrgico, la herejía y la Fe deformada por vientos humanos mediáticos que aprueban o desaprueban conductas, principios y doctrinas.

¿DOS IGLESIAS CATÓLICAS?
El deber de apacentar al rebaño de Jesucristo es de los Papas, a quienes ha sido dado el poder de atar y desatar en este mundo, pero sin traicionar a la Tradición, pues de otro modo no se trataría más que de un lobo disfrazado de Pastor.
Pablo VI beato, Juan XXIII y Juan Pablo II santos, en un período menor de 50 años desde el Concilio Vaticano II, parecieran haber inaugurado una "nueva Iglesia" que antes no existía, o en la cual no había Caridad ni Santidad, como si fuesen "hipersantos" por sobre todos sus predecesores. Durante su gobierno hubo más éxitos mediáticos que disposición a ser instrumentos de la Gracia de Dios en los miembros de la Iglesia, cuestión que, por tanto, involucra la deformación de la Fe.
En la década de 1970 fueron destruidos los Altares y tirados a la basura, quitadas las imágenes de los Santos, arruinada la belleza de los Templos destinados al Culto a Dios porque se afirmaba que eso era "triunfalismo" y que la Iglesia Católica debe ser "pobre", identificando esa pobreza con el talento exclusivo otorgado al administrador que lo enterró según la Parábola de Jesucristo... y no con el de quien más talentos recibió. 
Como ya escuché a varios sacerdotes diciendo "no importa que la gente lea libros que contienen herejías, porque igual a veces ni los leen, o no los entienden", como si el Pueblo de Dios, que es Pueblo de Reyes, Asamblea Santa, no mereciera alimentarse con la ortodoxia, la cual sería algo exclusivo de "eruditos" que nada tienen que ver con "el pueblo" (al cual se le permite ser alimentado no solo por bazofias escritas, sino también por intencionales bazofias homiléticas que en definitiva dañan la Fe y condenan a quien las profiere y a sus destinatarios). El Catolicismo no es un culto gnóstico. Y lamentablemente, esto es lo que se difunde mayoritariamente, en el ámbito intraeclesial. y NINGÚN OBISPO REACCIONA ANTE EL DESMADRE, Y QUIEN REACCIONA AUTOMÁTICAMENTE TIENE UN PROBLEMA DISCIPLINARIO, INCLUYENDO A QUIEN "NO REACCIONA" PERO SE LIMITA A PONER EN PRÁCTICA LA MISA TRIDENTINA DEL MOTU PROPRIO DE BENEDICTO XVI, QUIENES TAMBIÉN ACABAN INCURRIENDO EN PROBLEMAS DISCIPLINARIOS"Hagan lío", pedía en la Jornada Mundial de la Juventud el Papa Francisco, y él es el primero que da el ejemplo en eso. 
Celebramos con toda la Iglesia Católica la beatificación del Papa Pablo VI, y hoy podemos comprobar cómo los frutos de la Gracia en la Ortodoxia  siguen existiendo y se multiplican, se siguen multiplicando a pesar de los obstáculos humanos e incluso eclesiásticos, sabiendo que lamentablemente el resto es paja que será destinada a la hoguera el día del Juicio Final, porque Fuera de la Iglesia no hay Salvación, y quien muere en Pecado Mortal condena su alma, todo lo cual exige necesariamente penitencia, ayunos, oración y mortificaciones, en pos no sólo de la urgente conversión propia sino de las sociedades por el triunfo de Cristo Rey, quien ya ha vencido de antemano. Este es el rumbo hoy de la Iglesia Católica, solamente comparable con la vivida en tiempos de la difusión aplastante de la herejía arriana, a la cual San Jerónimo hizo frente en soledad.

jueves, 16 de octubre de 2014

EL SINODO DE LA FAMILIA: HOMOSEXUALIDAD Y PELAGIANISMO



Por Emilio Guillermo Nazar Kasbo

Primero, y antes que nada, debo aclarar que en este trabajo no se trata de ninguna cuestión que entre en el ámbito de discusión del INADI (inquisición “antidiscriminatoria” que opera contra la Iglesia Católica en Argentina, organismo que tiene otros similares en numerosos países). Efectivamente, se trata de la Caridad respecto de los homosexuales, pero del repudio del homosexualismo y del correspondiente pecado, lo cual es una cuestión espiritual no sometida a la ciencia humana ni a instituciones de este mundo, sino que es exclusiva de la Iglesia Católica, y para los católicos. De modo que los no católicos se encuentran excluidos de la Universalidad de la Iglesia Católica, y de las consideraciones que se realizan a continuación, ya que rechazan las enseñanzas e incluso la posibilidad de salvar el alma, porque espiritualmente “fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”.

RELATIO POST DISCEPTATIONEM
En la web del Vaticano*, consta la denominada Synod14 - Undécima Congregación general: “Relatio post disceptationem” del Relator General, Cardenal Péter Erdő, fechada el 13 de octubre de 2014, en la cual existen confusos textos, en particular sobre cuestiones de pecados. La confusión debida al modo de redacción, conjuntamente a la difusión pública y mediática de información desviada, nos obliga a abordar este tema, para analizarlo.
Primero, se debe aclarar algo que bien saben todos: el documento no es Magisterio, e incluso el texto difundido forma parte de una “traducción no oficial”, motivo por el cual la misma aclaración referida inserta dudas sobre el contenido abordado.
En los puntos 50 a 52, se aborda el tema de “Acoger a las personas homosexuales”, y ya el planteamiento de la cuestión involucra algo más que la aceptación de un pecador (que todos lo somos, y por los pecados que fuese), sino que no se aclara en qué condición tales personas pueden o deben ser recibidas. En su versión más extrema, involucra la sodomización eclesial, de lo cual mucho dice las meras formas de planteamiento de la cuestión.

DONES Y CUALIDADES PROPIOS DEL PECADO
Allí se sostiene que “Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: ¿estamos en grado de recibir a estas personas, garantizándoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades? A menudo desean encontrar una Iglesia que sea casa acogedora para ellos. ¿Nuestras comunidades están en grado de serlo, aceptando y evaluando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?
Del mero análisis del texto, surgen graves contradicciones. Que “las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana”, es lo mismo que decir “las personas que se dedican al cohecho en asociación ilícita tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana”, o expresado más genéricamente: “las personas pecadoras tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana”. ¿Es esto cierto? Si entendemos el pecado como hecho que no pertenece a la Iglesia Católica, porque ésta es Santa, y si entendemos al pecado como un hecho que excluye y expulsa de la Iglesia Militante e incluso de la Iglesia Triunfante al pecador, de ninguna manera podemos sostener que haya “dones y cualidades” en el pecado cometido para ser ofrecido ni a Dios, que lo repulsa, ni “a la comunidad cristiana”. ¿Cuáles son los “dones y cualidades” específicos que sólo tienen los homosexuales y que no se encuentran fuera de la homosexualidad para ser ofrecidos “a la comunidad cristiana” y por intermedio de ella a Dios? Pues agradable a Dios, ninguno.
De modo que el mal planteo de la cuestión, involucra además una afirmación y un reconocimiento: hay “dones y cualidades” en la homosexualidad que involucran un aporte, o que son algo “positivo”. No existe modo de sostener esta afirmación en el marco de la ortodoxia católica y de la vigencia del principio de no contradicción en el marco filosófico. Y esto no tiene nada que ver con la persona del homosexual, sino con la cuestión de la homosexualidad, debiéndose distinguir claramente la persona del pecador respecto del pecado en sí, pues en tanto que la persona es merecedora del acto de Caridad, el pecado debe merecer a su vez el rechazo total y completo porque es una ofensa a Dios. Por la misma vía, podría decirse que al ver los “dones” propios de la naturaleza angélica de la cual gozan Lucifer y sus legiones, ellos pueden ser un “aporte” a la vida de oración de la comunidad cristiana. Claramente el Orden Natural es creación de Dios, y como tal es buena por su origen, mas el apartamiento de Dios convierte eso que es bueno en algo malo, cuya finalidad es mala, es decir, que se pone al servicio de una mala causa.
El pecador no puede pretender que la Iglesia Católica reciba en su interior y acepte como propios sus pecados. Por otra parte, la Iglesia Católica a su vez sabe por sí, por su Infinita Caridad infundida por Dios mismo, recibir a todos los pecadores ofreciendo los Sacramentos que nos legara Jesucristo para poder salir del pecado. Todos somos pecadores, y todos debemos acudir al Sacramento de la Confesión. Claro que el Pecado contra el Espíritu Santo no recibe perdón, por su propia naturaleza, particularmente a quien persiste en él hasta el instante final. De modo que no solamente los homosexuales, sino todo pecador, es recibido en la Iglesia Católica siempre que tenga su propia disposición a la conversión, y cada vez que se acerca al Sacramento de la Confesión debe ser un acto de conversión y el propósito de enmienda un acto de mayor perfección.
Por eso, a la retórica pregunta, más propia del enigmático budismo zen que de la Iglesia Católica, acerca de si “¿estamos en grado de recibir a estas personas, garantizándoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades?”, debemos responder en consecuencia: se recibe a la persona que busca la CONVERSIÓN, ya que quien quiere persistir en el pecado, en odio a sí mismo, a la sociedad, a la Iglesia Católica y a Dios no tiene sentido que se acerque a “nuestras comunidades”, más que para hacer valer su pecado, o arrastrar a los demás al pecado, sea cuales fueren tales pecados. Válidamente, asimismo, podemos inquirir acerca del motivo por el cual se distingue el pecado de homosexualidad de cualquier otro pecado. ¿Por qué se hace esta distinción? Claro que la Biblia nos enseña que se trata de una abominación, y que la Moral indica que el acto homosexual es intrínsecamente malo y antinatural. Pero el Evangelio también nos enseña que es posible la conversión espiritual por un acto de verdadera libertad de la persona, y que no debe ser juzgado por tales motivos de pecados pasados la persona que se convierte.
Asimismo, dice el documento que los homosexuales “a menudo desean encontrar una Iglesia que sea casa acogedora para ellos. ¿Nuestras comunidades están en grado de serlo, aceptando y evaluando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?”. ¿Está insinuando el texto que los homosexuales desean que la Iglesia Católica sea un antro de lujuria homosexual, y que ese es el deseo de quienes practican tal pecado y vicio? ¿La homosexualidad es una “orientación sexual”? Porque en sí, ya en el Génesis se explicita que Dios creó al ser humano distinguiendo varón de mujer, de modo que las “alternativas” a ello resultan pecado. Jesucristo mismo hizo alusión a la homosexualidad al hablar de los eunucos como parte de tal pecado. Asimismo, el amaneramiento se encuentra reprobado en la Biblia, ya que se trata de que un varón tenga modales femeninos, lo cual también es aplicable a la mujer que tiene modales masculinos. De modo que no se puede hablar de “orientación sexual” en lo que hace a la homosexualidad en el ámbito de la Iglesia Católica, sino que se debe abordar la cuestión desde la espiritualidad, y no desde una psicología orientada en el psicoanálisis o en la Escuela de Frankfurt, por ejemplo. El problema además de la homosexualidad, es que en sí misma atenta contra la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio, porque tanto la familia como el matrimonio se conforman por personas, y este pecado particular las afecta de modo directo. Recibir en la comunidad cristiana al homosexual que busca a Dios, y cuya búsqueda acabará cuando se dé cuenta de que no es él quien busca sino que es Dios quien lo llama mediante un acto de Su Gracia, al homosexual que busca su conversión, que busca vivir en Gracia de Dios, que quiere acercarse a los Sacramentos y en particular a la Confesión, jamás estuvo vedado por la Iglesia Católica. Mas no es esto lo que se afirma en las argucias textuales que se comentan respecto del Documento: se está pretendiendo que el homosexual, persistiendo en el pecado, ingrese a la comunidad cristiana para aceptar la comisión en sí del pecado, lo cual es una contradicción.

PELAGIANISMO HERÉTICO
Continúa el Documento en el punto 51 afirmando que “La cuestión homosexual nos interpela a una reflexión seria sobre cómo elaborar caminos realísticos de crecimiento afectivo y de madurez humana y evangélica integrando la dimensión sexual: por lo tanto se presenta como un importante desafío educativo”. Lo que esconde esta frase es un pelagianismo o un semipelagianismo, ambos condenados por el Magisterio de la Iglesia Católica. No se trata de “elaborar caminos realísticos de crecimiento” y blá, blá, ni se trata de un “desafío educativo”, porque la Fe no es alcanzada por la persona, ni es infundida por una persona, sino que es dada por Dios de modo directo a la persona que se convierte. Efectivamente, la expresión utilizada no es propia de la Iglesia Católica, sino de otros cultos y sectas, que elaboran “estrategias de marketing” y buscan su “posicionamiento” en el “nicho” que implica la existencia por ejemplo de un grupo de homosexuales, de modo que creándoles la “necesidad” del “producto” (que vendría a ser la religión que se vende) logra una adhesión de las personas de su “target” a su propia comunidad. Todo esto es consecuencia del abandono de la Tradición. Nada de lo expresado es propio de la Iglesia Católica, y la huida de vocaciones y de fieles se debe a esta errónea prédica, de pastores que se predican a sí mismos y a su propio vientre, incluyendo a los de neomovimientos eclesiales de auge post Concilio Vaticano II, como los del Camino Neocatecumenal y los Carismáticos, que portan gravemente esta herejía anticatólica en su interior y en su prédica, y que sí son cuestiones que deben ser sometidas a corrección y ubicuidad. Dios mismo es quien ofrece su Gracia a quien se convierte, a quien ingresa o pide ingresar a la Iglesia Católica, valiéndose de causas segundas generalmente o incluso a veces y cuando es justificado de algún milagro. Pero aquí se confunde la causa instrumental con la causa eficiente, y se pretende que la conversión es un acto de “desafío educativo” propio del “educador” (es decir, de la persona que es instrumento de Dios pero que es tenida como causante de la fe en otro, como afirmar “yo lo convertí a Fulanito”). No hay más explicación que esta desviación doctrinal para definir el modo en que la Iglesia Católica se ha inmanentizado y ha perdido el rumbo de la Fe propia de la Tradición, para adherir a un pelagianismo constructivista o deconstruccionista, o de la orientación filosófica que fuese, ya que precisamente se trata de ver la Fe desde la filosofía (con minúsculas), y no de aceptar la Gracia de Dios primero para creer y utilizar la herramienta de la Filosofía (con mayúsculas) para dar razón de los dichos con precisión.
Luego, el documento expresa que “La Iglesia, por otra parte, afirma que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser equiparadas al matrimonio entre un hombre y una mujer. Tampoco es aceptable que se quieran ejercitar presiones sobre la actitud de los pastores o que organismos internacionales condicionen ayudas financieras a la introducción de normas inspiradas a la ideología de género”. Cabe destacar que “las uniones entre personas del mismo sexo” no pueden ser equiparadas a nada, ya que se trata de un pecado que involucra la inversión de lo natural, que es antinatural, y como consecuencia, autodestructivo, pues todo lo que atenta contra la propia naturaleza conduce a la muerte del ser. No se trata de que una persona siendo varón sostenga que es mujer, o viceversa, sino que se trata de un pecado que involucra de por sí una gran angustia que no se quita por más actos homosexuales que realice el sujeto, o por más que salga a la calle del modo más bizarro a proclamar su condición, pues nada de esto le trae paz. Efectivamente, la paz proviene del orden y la armonía, y el homosexual proclama su intención de ruptura de su propio orden y equilibrio, de modo que si por tal vía busca la paz jamás la hallará. Asimismo, todo aquello que en el párrafo es mencionado como inaceptable, es una triste realidad que se constata cotidianamente.

PEDOFILIA Y UNIONES CIVILES
La cuestión concluye en el punto 52, en que se ha consignado lo siguiente: “Sin negar las problemáticas morales relacionadas con las uniones homosexuales, se toma en consideración que hay casos en que el apoyo mutuo, hasta el sacrificio, constituye un valioso soporte para la vida de las parejas.” Habla aquí de “las problemáticas morales”, omitiendo las problemáticas teológicas, filosóficas, médicas, sociológicas, psicológicas y biológicas de la cuestión, y si todo ha de ser analizado desde las ciencias experimentales para desde ellas juzgar la Teología, se habrá adoptado el camino de la condena y de la inquisición pelagiana antieclesiástica que actualmente se vive intraeclesialmente. Porque efectivamente, es desde la Teología que debe ser ilustrada la filosofía y desde ésta el resto de las demás ciencias. De modo que al tratar las “problemáticas morales”, deben incluirse las “problemáticas inmorales” que encierra la cuestión. Hablar del “apoyo mutuo, hasta el sacrificio” como “un valioso soporte para la vida de las parejas” en la vivencia homosexual, debe llevarnos al análisis estadístico de que los homosexuales conforman las uniones más inestables cuyo promedio ronda los 2 y 3 años de convivencia, por lo que superar los 3 años involucra formar parte de una minoría muy reducida. A su vez, ¿qué es el “apoyo mutuo, hasta el sacrificio”, y cuál es la característica que tiene con exclusividad de la cual no gozan las uniones heterosexuales, y en particular las que han sido elevadas a Sacramento? ¿Se avala aquí indirectamente la “unión civil” para los homosexuales como figura legislativa válida? Vale aquí lo mismo que se ha dicho al principio. Se trata de una afirmación vacía, abstracta, y que induce a gravísimo error, como afirmar que debemos evaluar lo positivo que tiene el pecado, o que debemos admirarnos de la unión y el modo en que son asumidos los riesgos en una asociación ilícita dedicada al robo de camiones de transporte de caudales y sobre todo la precisión y puntería que hacen uso de las armas de grueso calibre ¿sabemos encontrar los valores que involucran los delincuentes, como elementos que pueden enriquecer nuestras comunidades cristianas? ¿Qué diría Jesucristo de estos planteos? ¿No sabe qué diría? Pues ya lo dijo: el lenguaje del católico debe ser Sí, sí – No, no.
Finaliza esta cuestión consignando que: “Además, la Iglesia tiene atención especial hacia los niños que viven con parejas del mismo sexo, reiterando que en primer lugar se deben poner siempre las exigencias y derechos de los pequeños”. ¿Condena o reprueba algo la frase? No. ¿Las exigencias y derechos de los pequeños pueden involucrar su adopción por los homosexuales? No lo niega la expresión que comentamos, y tampoco lo afirma. Para quien lo lee, se trata de un acertijo, impropio de la Iglesia Católica. ¿Significa esto que la Iglesia Católica está avalando públicamente la pedofilia, o al menos planteando que la misma sea contemplada como algo “enriquecedor” de las comunidades cristianas? Cuidado: no estoy diciendo ni que sí, ni que no.
¿Puede un travesti pedófilo que se dedica a la prostitución enseñar en colegios secundarios católicos y formar a los docentes? Según el documento… aparentemente es una obligación, y un “desafío”. Por lo tanto, aunque tal persona tenga facilitados todos los medios para realizar actos de pedofilia, carcomido por la lujuria sin medida, debe ser "tolerado" en nombre del "desafío pastoral". Y si algún día cae una denuncia contra el Arzobispado por no haber actuado en casos de pedofilia, ¿servirá presentar este documento para eximirse de la complicidad en el delito? 
Así que, como se planteó desde el inicio, la homosexualidad es un grave pecado antinatural, y el documento es pelagiano. Pecado y herejía, tomados de la mano, para que luego se emita una declaración desde el Vaticano indicando que no se ha cambiado la enseñanza de la Iglesia Católica, ni el Magisterio, ni la moral. Lo que no aclara la declaración que desmiente los cambios, es que efectivamente son intrínsecos al documento, y que el desmentido contradice la explícita redacción del instrumento.
Claro que hemos trabajado sobre una traducción no oficial, obtenida de la página oficial del Vaticano. Por lo cual tenemos la seguridad de que el instrumento de trabajo es inseguro, y que es posible que todo lo que oficialmente se ha dicho sea desmentido extraoficialmente, o viceversa. Porque esto no puede ser más claro: no se entiende nada.





miércoles, 15 de octubre de 2014

JUEVES 16 DE OCTUBRE: AUDIENCIA POR $ 3.000- DE EMERGENCIA A JUBILADOS EN LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION



Mañana Jueves 16 de octubre de 2014, a las 12 hs, Sala 6, 3er. Piso, Cámara de Diputados, Anexo A, ingreso por Rivadavia 1843 se realizará una audiencia pública un proyecto de Ley a fin de que se otorguen $ 3.000 de emergencia para todos los jubilados y pensionados.

Con la presencia del Defensor del Pueblo de la Tercera Edad de la CABA, Eugenio Semino, del Movimiento Nacional de Jubilados y Pensionados de la República Argentina y de la Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados – CTA, en la persona de sus dirigentes Rubén Gioanini y Marcos Wollmann, de jubilados de distintas organizaciones y de un conjunto de diputados adherentes al proyecto, será presentado en audiencia pública un proyecto de ley por 3.000 pesos de emergencia para todos los jubilados y pensionados, a iniciativa de los diputados Néstor Pitrola y Pablo López.

La Audiencia pretende ser el inicio de una campaña nacional, difundiendo el proyecto de ley, promoviendo reuniones abiertas con jubilados y pensionados en todo el país, con el objetivo de reagrupar y organizar un movimiento por el aumento de emergencia, que forma parte de la defensa del 82 % móvil del salario testigo en actividad actualizado.

Los 3.000 de emergencia expresan, casi matemáticamente, un aumento que lleva el haber mínimo del jubilado – 3.231,63, percibidos por el 52.8 %- al monto de la canasta de necesidades básicas elaborada por la Defensoría del Pueblo de la Tercera Edad de la CABA, actualizada a agosto. Este organismo releva dos veces al año una canasta básica de gastos, que determinó que los adultos mayores necesitaban $ 5.677 para llegar a fin de mes, en mayo de este año. Si la evolución de los precios sigue su ritmo actual, a lo largo del año los jubilados y pensionados habrán perdido un 9 % de poder adquisitivo (CIPPEC, agosto 2014).

El texto del proyecto de ley plantea el reclamo y especifica que el financiamiento no debe provenir de la saqueada ANSES. Establece que los fondos para este aumento deben provenir de Rentas Generales, sobre la base de un impuesto extraordinario a la renta financiera, la reposición de los aportes patronales vigentes hasta 1993 y los impuestos progresivos al capital necesarios hasta cumplir las necesidades emergentes de esta ley.

Se ha convocado a promover el pronunciamiento de toda organización de jubilados, de sindicatos y comisiones internas sobre este proyecto de Ley, y se organice una presencia masiva en la Audiencia Pública del Congreso mañana jueves 16.

lunes, 13 de octubre de 2014

FALLECIÓ ANTONIO CAFIERO, A LOS 92 AÑOS DE EDAD





A sus 92 años, falleció Antonio Cafiero, y su velatorio comenzó a las 15 hs del 13 de octubre de 2014, en el salón Azul del Palacio Legislativo, según informaron a Télam fuentes de la Dirección de Eventos del Senado.
Antonio Francisco Cafiero nació en San Isidro, el 12 de septiembre de 1922, y fue conocido como seguidor de Juan Domingo Perón. Era viudo de Ana Goitía, con quien tuvo diez hijos, cinco varones y cinco mujeres, siendo los dos más conocidos Mario Cafiero –un especialista en cuestiones de deuda pública y deuda externa- y Juan Pablo Cafiero –quien actualmente se desempeña como Embajador en el Vaticano, además de ser abuelo de Francisco Cafiero, quien también actualmente es una figura pública del peronismo, siendo Francisco uno de los 40 nietos del histórico dirigente peronista.
Antonio Cafiero falleció hoy, 13 de octubre de 2014, a la edad de 92 años, por una afección pulmonar a causa de una neumonía, tras permanecer 10 días internado. Había sido integrante desde 1938 de la Acción Católica, y luego como universitario estudió la carrera de Contador Público, alcanzando el título de Doctor en Ciencias Económicas de la UBA en 1948. Desempeñó cargos docentes entre 1952 y 1984.
Se integró al peronismo en la movilización popular del 17 de octubre de 1945. Desempeñó cargos públicos desde el primer gobierno de Juan Domingo Perón, cuando entre 1948 y 1951, fue designado como Consejero financiero en la embajada argentina en Washington DC, entre 1951 y 1952, Director del Departamento Socioeconómico de la Cancillería, y finalmente Ministro de Comercio Exterior de la Nación, entre 1952 y 1955.
En 1955, después del golpe que derrocara Gral. Juan Domingo Perón de su segunda presidencia, fue privado de su libertad durante un año, y a partir de allí hasta 1973 militó activamente en la denominada "resistencia peronista". Asimismo, Antonio Cafiero visitó en su exilio a Perón en varias oportunidades hasta el regreso del líder a la Argentina.
En 1962, mientras Juan Domingo Perón se encontraba en el exilio, fue designado Secretario Político del Consejo Supervisor y luego Coordinador del Movimiento Nacional Justicialista. Hacia 1971 fue Director del Consejo de Planificación del Partido Justicialista.
En 1973 fue nombrado Presidente de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro, y posteriormente Secretario de Comercio de la Nación (1974), Interventor Federal de la Provincia de Mendoza entre agosto de 1974 y mayo de 1975, Ministro de Economía de la Nación (1975 - 1976) y finalmente Embajador ante la Santa Sede en 1976, cargo al que debió renunciar debido al golpe militar de ese año, regresando a su país donde fue privado de su libertad por segunda oportunidad. Durante su cargo en el gobierno de Isabel Perón, fue uno de los firmantes de los decretos de aniquilamiento de la subversión de 1975.
En 1983, con la restauración democrática argentina, lideró el Movimiento Unidad, Solidaridad y Organización (MUSO), siendo precandidato presidencial mientras en la Provincia de Buenos Aires, su sector fue derrotado por Herminio Iglesias y José Amerise.
Después de la derrota del Partido Justicialista en 1983, fundó la "Renovación Peronista". Hacia 1985, fue electo por ser primer candidato en la lista de Diputados Nacionales de la Provincia de Buenos Aires por el Frente Renovador Justicialista. Fue elegido Diputado Nacional hasta 1987, año el cual tuvo una actuación destacada apoyando al gobierno de Raúl Alfonsín durante el levantamiento carapintada.
También en 1987 fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, habiendo concurrido en alianza con la Democracia Cristiana, teniendo como compañero de fórmula a Luis María Macaya, y desde entonces la Provincia continúa siendo gobernada por peronistas al presente (2014). Asimismo, también en 1987, fue elegido Presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista. En 1988 fue precandidato a Presidente de la Nación por el Partido Justicialista con la fórmula Antonio Cafiero - José Manuel De La Sota. En dichas internas su fórmula resultó derrotada por la de Carlos Menem - Eduardo Duhalde.
De 1986 a 1991 fue Presidente del Consejo Provincial del PJ en Buenos Aires y entre 1987 y 1990 Presidente del Consejo Nacional del PJ. A partir de ese año desempeñó el rol de Secretario General del Bloque de Senadores Justicialistas.
En 1991 fue designado Embajador en la República de Chile, cargo que desempeñó hasta 1993, año en que asumió como Senador Nacional hasta 2001. Durante el breve gobierno de Eduardo Camaño, que duró cerca 48 horas al ingreso del año 2002, Cafiero fue designado Jefe de Gabinete. El 2 de enero de 2002 volvió a ejercer como Senador Nacional, cargo que desempeñó hasta diciembre de 2005.
Fue numerosas veces embajador argentino ante Bélgica, la Comunidad Económica Europea, la Santa Sede y Chile. A su vez, Antonio Cafiero, ejerció desde 2005 la Presidencia de la Conferencia Permanente de los Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), siendo además Presidente del Instituto de Altos Estudios Juan Perón.
El 2 de abril de 2009, en ocasión del sepelio del ex presidente Raúl Ricardo Alfonsín (1983 - 1989), radical, quien fuera su adversario político durante los años '80, pronunció un discurso donde afirmó: "Yo tuve dos maestros en la vida, que me enseñaron todo lo que sé o mal sé. Uno se llamó Juan Domingo Perón, el otro Raúl Alfonsín".
Luego del fallecimiento de ex Presidente Néstor Kirchner afirmó: "Kirchner era astuto y sabía usar las armas de la política. Era muy vigoroso en sus expresiones. Hizo política hasta sus últimos días como buen militante. Me hago cargo de lo que digo y creo que Kirchner sabía que iba a morir pronto y sin embargo, siguió jugando fuerte a la política sin amilanarse ni refugiarse en la falta de fe. Ví morir a otros grades políticos de la historia argentina como Perón y Evita, a quien acompañé hasta el final y hablé con ella dos días antes de su muerte."


jueves, 9 de octubre de 2014

INVITACION AL AÑO JUBILAR TERESIANO EN LA PLATA




Las Carmelitas Descalzas de la ciudad de La Plata, invitan al 5° Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, "Año Jubilar Teresiano", que inicia el 15 de octubre de 2014.
Las Carmelitas Descalzas invitan al Triduo en Preparación al Año Jubilar teresiano, los días 12, 13 y 14 de Octubre, con la Santa Misa a las 17 hs.
El día 15 de Octubre de 2014 se celebrará la Festividad de la Santa Madre, dando inicio al Año Jubilar, con una Solemne Misa concelebrada a las 17 hs. Después de la Misa, se podrá venerar una pequeña reliquia de la Santa.

"Vuestra soy, para Vos nací,
¿qué mandáis hacer de mí?"

CARMELITAS DESCALZAS
Avda. 7 N° 151 e/ 35 y 36
La Plata