miércoles, 1 de octubre de 2014

EDUCACIÓN PRESENCIAL EN EL CIBERESPACIO.


Por Tcnl José Javier de la Cuesta Ávila (LMGSM 1 / CMN 73)

Existe una gran duda sobre cómo lograr aprovechar las ventajas de la evolución ante su aceleración y cambio. Pareciera ser que la innovación es la regla pero, en la realidad concreta, aun ella parece tornarse obsoleta en un tiempo demasiado corto. Esta situación impone a aquellos que necesitan estar actualizados por sus tareas, responsabilidad o misión, encontrar la manera de lograrlo. En el siglo, pasado, los cursos postgrado eran la respuesta. En  nuestro tiempo se presenta la oferta de cursos online (a distancia) y todo lo que se refiere a los mismos debe ser de nuestro interés.

El diario LA NACIÓN  (0806-2014) publica una noticia originada en Nueva York sobre  las "Opciones para tomar un curso online desde la tableta o el teléfono" (Kit Eaton) que señala que "los cursos online abiertos masivos - conocidos  por la sigla en inglés MOC - son una revolución creciente en el mundo de la educación. Miles de cursos de algunas  de las mejores instituciones del mundo están disponibles en forma gratuita online y cubren una gran amplitud de temas. Para cada curso, los estudiantes,  que a veces son miles,  participan  desde sus casas, donde ven vídeos de clases, hacen exámenes y presentan ensayos a través de una interfaz de la red." Lo novedoso de la noticia es que aquello que ya era común desde una computadora, ahora es también accesible desde una tableta o un teléfono celular. En realidad, este avance no se debe a la oferta educacional, sino que proviene del desarrollo de los soportes que la tecnología nos está ofreciendo. La evolución en el hardware y la creatividad en el software están entregando un real torrente de nuevas aplicaciones en los más variados campos y actividades humanas, entre ellas, la educación.

El real dilema es la falta de aprovechamiento de estas ventajas o beneficios en la educación presencial. El docente aún no ha logrado incorporar en su actividad de enseñar a  los medios cibernéticos entre él y sus estudiantes, es decir, simplemente "poner entre ambos la computación". El tema alcanza, lógicamente, al estudiante y, consecuentemente, su capacidad de discernimiento, lo que hace que el docente sea quien le enseña o el alumno sea el que aprende. En otras palabras, el que lleva el "peso educacional", es el docente o el estudiante.
La cuestión está ya resuelta en la educación online (a distancia), ya que ella es del estudiante que no tan solo elige lo que va a aprender, sino el tiempo y lugar desde donde lo hará. A medida que avancen las posibilidades de enlace cibernético, crecerán las capacidades de acceso al sistema y, con ello, el vínculo de relación. Ya existen en nuestro país la educación a distancia aplicada de manera presencial que se muestra promisoria y ventajosa, pero aún está sólo en muy contadas organizaciones educativas.

    La implementación es relativamente simple, ya que se están remplazando las clases directas de un maestro por un soporte digital realizado sobre el tema. La ventaja es que el soporte digital tiene mayores posibilidades de "mostrar" que las clásicas que se tenía frente a un pizarrón. El docente señala el tema a tratar e indica a los estudiantes cómo lo "cargarán" y, luego, queda en cada uno cómo accederán al mismo. Se "evalúa" al requerir a cada estudiante un "resumen" (escrito a mano) que puede, si hay tiempo, ser leído por alguno a la totalidad del aula. Lógicamente, deben ser "preparados" los temas en un "laboratorio" que podrá ser inicialmente de cada organización y, luego, por parte de la autoridad educacional.
De esta manera, el educador se convierte en el acompañante del alumno en una tarea que será tan intensa como menor capacidad tenga el mismo, lo que hace que las clases dejen de ser masivas y se logre una manera individual de educación.

Es posible que existan al principio problemas económicos para ciertos grupos sociales que "deberán" ser atendidos por las autoridades, como ya lo han hecho en algunas comunas con éxito. El sistema proporcionara entrenamiento educacional a los estudiantes que podrán luego ellos de por sí, acceder a los ya enunciados cursos online, conforme a lo que necesiten aprender, para cumplir o actuar en su vida laboral real.

viernes, 26 de septiembre de 2014

UN PAÍS NORMAL





Por Ricardo D. Díaz

Realmente siento la necesidad de vivir en un país normal. En donde, por ejemplo, la delincuencia tenga castigo, pero por vía judicial, y no por mano propia de los afectados. Que aquel que roba vaya preso; que aquél que mata tenga castigo; que los violadores vayan presos; que ninguno de todos estos salgan libres a los pocos años,  puesto que, obviamente, van a reincidir.

Siento la incontrolable necesidad de vivir en un país normal donde los funcionarios públicos corruptos que se enriquecieron desmesurada e ilegalmente vayan presos,  asignando estos casos a jueces que no se dejen sobornar por un anillo.

Un país normal donde el tráfico y consumo de droga sea penado y no liberado, ya que como todos sabemos, con la misma y con el alcohol están destruyendo a nuestra juventud.

Un país normal en donde se casen hombre con mujer y se reproduzcan, no sólo para su propia felicidad, sino también para poblar esta querida patria semidesértica, con ciudades, como Buenos Aires, superpobladas y un interior prácticamente vacío.

Un país normal en donde no haya sacerdotes que casen por Iglesia a parejas gay, dando lugar así a una confusión y desorden tal que ya uno no sabe a que tipo de Iglesia pertenece. Y dando pie, de esta manera, a que los no creyentes critiquen, se burlen y señalen, más que de costumbre,  a la Iglesia Católica y sus sacerdotes porque abandonan sus propias creencia, su propia doctrina, sus principios, en definitiva, su fe.

Un país normal en donde su economía funcione correctamente, dejando de lado ideologías y en donde el ministro sea alguien con mucho conocimiento, capacitado para frenar una inflación imparable, y no ceda a presiones de la usura internacional pagando una deuda externa en su mayor parte ilegal.

Un país normal en donde se combata la pobreza, pero no con planes sociales fomentando así la vagancia, sino dando trabajo, toda vez que hay muchísimo por hacer, como la construcción de viviendas, reparación de rutas y  construcción de nuevas; reparación de vías ferroviarias y recuperación de antiguos ramales abandonados, como el provincial.

Un país normal en donde el sentido o finalidad de la política, del actuar político o acciones de gobierno sea el BIEN COMÚN y no el bien propio o particular llegando así, cada uno de los funcionarios públicos a enriquecerse desorbitadamente, como decíamos anteriormente.

Yo sé que lo que pretendo es demasiado, pero tengo la sensación que me acompañan en mi deseo alrededor de cuarenta millones de argentinos. Cuarenta millones de personas que realmente quieren ó desean vivir en UN PAÍS NORMAL.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

BEATIFICACIÓN DE DON ÁLVARO DEL PORTILLO, SE TRANSMITIRÁ POR EWTN EN VIVO, EL SABADO 27 DE SETIEMBRE DE 2014



EWTN ha recibido numerosos emails de grupos parroquiales y también del Opus Dei en Latinoamérica, comentando que se reunirán la madrugada del Sábado 27, según su horario, para compartir juntos éste gran evento, y verlo EN VIVO por la transmisión de EWTN desde Madrid.
De los referidos grupos, se enviarán fotografías por mail a EWTN que serán compartidas en las redes sociales del canal.


https://www.facebook.com/video.php?v=10154661915385346&set=vb.91751150345&type=2&theater

martes, 23 de septiembre de 2014

EL CURA DE LA PARROQUIA SANTOS PEDRO Y PABLO DE BERISSO ACOMPAÑÓ A DANIEL MOYA EN SU ORDENACIÓN EN UNA IGLESIA “DISIDENTE”



El cura de la Parroquia Santos Pedro y Pablo de Berisso (La Plata – Argentina), acompañó a Daniel Moya a una ordenación diaconal efectuada el día 8 de septiembre de 2014 en un lugar que no es su Parroquia ni la Catedral de La Plata, ni fue realizada tal ordenación por el Arzobispo o por alguno de los Obispos de la Capital bonaerense, sino por un Obispo de una denominada Iglesia Disidente (de la llamada Iglesia Católica Argentina)
El acto sería una posición de ecumenismo extremo, y según la fuente utilizada para la presente nota, el Arzobispo de La Plata Héctor Aguer se encuentra al tanto de la situación. El cura párroco habría pedido perdón según indicó una segunda fuente de la presente nota, cumpliéndose en su caso lo dispuesto por el Código de Derecho Canónico.

DE BOMBERO A ARZOBISPO
La ordenación fue realizada por un bombero voluntario entrerriano, cuyo nombre es Adrián Guedes, bajo el título de Monseñor, y el cual es “Arzobispo Metropolitano en Arquidiócesis Metropolitana de Exaltación de la Cruz de los Buenos Ayres” según indica en su cuenta de Facebook, y que pertenece a una Iglesia de reciente fundación, vinculada a la denominada “Iglesia Católica de Argentina”.
El padre Fernando Casanello de la Parroquia Santos Pedro y Pablo y Decano de Berisso y Ensenada, tenía a Daniel Moya viviendo en la Parroquia, el cual habría estado estudiando en el Seminario de La Plata, habiendo abandonado su cursada. El referido cura Casanello, llevó a sus feligreses a la ordenación diaconal del muchacho, Daniel Moya, el cual pertenece a su Parroquia, que como se ha consignado, vivía incluso en la casa parroquial.
La ordenación se hizo en otro lugar, al cual fueron trasladados desde la Parroquia los ornamentos litúrgicos, reclinatorio, Misal, y demás elementos. El Párroco estuvo presente en la celebración de la ordenación diaconal y en la “Misa” celebrada en el lugar, que pertenecería a una Iglesia “disidente”, la “Iglesia Católica Argentina”. El cura párroco llevó a sus fieles a tal ordenación, participando él mismo en ella.

BOMBERO CON EL PAPA
Durante la ceremonia de ordenación diaconal, fueron colocadas unas gigantografías en que se exhibía al Obispo consagrante, Mons. Adrián Guedes, estrechando la mano del Papa Francisco.  No obstante ello, la foto es trucada, ya que el señor Guedes visitó al Papa Francisco en su calidad de bombero, y su indumentaria fue sustituida posteriormente mediante Photoshop para aparecer en la imagen como Obispo en tales circunstancias. Los feligreses presentes en el lugar, alentados a ello por el Párroco Casanello, creyeron en la ortodoxia católica de la ordenación al ver la gigantografía retocada con Photoshop, a pesar de que debajo se indicaba que se trataba de otra Iglesia (donde decía: “Monseñor Carlos Adrián Guedes Arzobispo de Exaltación de la Cruz de los Buenos Ayres de los Fieles No Romanos”). La foto original con ropa de bombero, fue cambiada por indumentaria de obispo para la ceremonia de ordenación diaconal.




Ya ordenado diácono “Dani”, próximamente, antes de fin de mes, se ordenaría velozmente en Suiza como sacerdote por esa misma Iglesia disidente.
La acción del cura párroco consistió en invitar y participar de la ordenación diaconal, llevando a los fieles y todos los elementos necesarios para la ceremonia, le colocó los ornamentos que identifican al diácono y según nuestras fuentes se enojó y persigue a quienes se dieron cuenta de que el Obispo no pertenece a la Iglesia Católica. Además, en el lugar había unos “príncipes” sentados, vestidos de color celeste en el lugar.
Ahora “Dani”, tras su ordenación como sacerdote, iba a celebrar el día 1 de octubre de 2014 su primer Misa en la Parroquia Santos Pedro y Pablo. A esa Misa estaban invitados todos los feligreses. Todavía no se sabe si efectivamente celebrará o no esa Misa hasta el momento en que se redacta la nota.
El nuevo diácono, será consagrado sacerdote de la Iglesia Disidente, en el Santuario de la Madonna del Sasso, ubicado en Orselina por encima de la ciudad de Locarno en Suiza. Viajaron el día 20 de septiembre Guedes y Moya a dicho Santuario, y la consagración sería el lunes 29 de septiembre próximo.

EL PENSAMIENTO DE GUEDES
Mons. Guedes afirma en su cuenta de Faceboo, el 30 de julio de 2013 (se transcribe con la corrección ortográfica y tipográfica del caso, y el resaltado en negritas es de la edición): “En estos días alguien con mucha mala intención me preguntó si yo me iba a pasar con nuestros hermanos mayores de Roma porque he colocado cosas de su Obispo (NOTA: se refiere al Papa Francisco) en mi muro (NOTA: el muro de Facebook) y en mis conceptos. A ellos les contesto "que no soy un necio" que sé reconocer a un hijo de Dios llamado al servicio, que se discernir cuándo un santo sacerdote es designado por Dios Nuestro Señor para su trabajo en la tierra y que jamás estaría contra los designios de Dios y no me haría romano porque amo comparto y creo en los ideales cristianos jesuíticos pastorales y morales de san Carlos Duarte Costa a quien amo desde mi alma porque por medio de sus enseñanzas voy hacia Cristo. Creo que los sacerdotes deben de casarse y tener familia sustentada en la fe de un Cristo vivo creo que los obispos debemos estar en comunión pero cada uno con la libertad y autonomía diocesana profesada en las escrituras. Amo a Francisco 1ro. Porque es un obispo que está sentado en la Sede de su antecesor San Pedro y porque él será el signo vivo de unidad de los hombres más allá de las religiones, las razas o las condiciones sociales y por él y por todos los obispos ortodoxos y católicos todos apostólicos rezo a Dios Nuestro Señor para que nos unamos para que Cristo reconozca que realmente somos sus discípulos. + Carlos Adrián” (Guedes).

ORIGEN DE ESTA IGLESIA
Carlos Duarte Costa, es el fundador de la Igreja Catolica Apostolica Brasileira, y según el blog Sursum Corda las ordenaciones efectuadas por este obispo cismático brasileño son válidas, sin embargo, Catholic.net informa que “se duda sobre la validez de las ordenaciones de los sacerdotes de la Iglesia Brasileira”, significando que “desde la perspectiva católica romana hay serias causas para dudar de que verdaderamente les ha sido conferido el orden sacerdotal; y por tanto, esta duda se extiende también a todos los actos rituales que realizan”. Sin embargo, se percibe que las afirmaciones de Guedes no responden a la ortodoxia ni a la Tradición de la Iglesia Católica. La Iglesia fundada por Duarte Costa en 1945, es conocida como ICAB, el cual predicaba contra el dogma de la infalibilidad Papal del Concilio Vaticano I, y tuvo una actitud muy tolerante en cuanto al divorcio y propiciaba que los clérigos tuvieran libertad de casarse, elementos que no responden a la Tradición católica. El Papa Pío XII lo excomulgó definitivamente, Duarte ignoró la excomunión y el 6 de julio de 1945 fundó en Río de Janeiro su propia Iglesia. Duarte murió el 26 de marzo de 1961 a los 72 años de edad en río de Janeiro.
Dicha Iglesia propició el uso de los sacerdotes con vestimenta civil fuera de los cultos, abolió el latín para usar el portugués, bautizó a hijos de madres solteras o de padres separados, o de padres no casados ni por civil ni con Sacramento, administra el Sacramento del matrimonio a las personas separadas y también a divorciados, y abolió el celibato clerical para permitir el matrimonio de sacerdotes y obispos. Asimismo, no imparten Catecismo alguno a quienes acceden al Sacramento del Bautismo, Confirmación o Casamientos, sólo predicando respecto de la importancia del rito poco antes de administrarlos.
La Iglesia Católica Apostólica de Argentina es una de las que forman la denominada “Comunión Mundial de Iglesias Católicas Apostólicas”, y reconocían como líder al denominado Patriarca Su Beatitud DOM Luis Fernando Castillo Mendez, el cual falleció el día 29 de octubre de 2009. Actualmente es considerado dom Josivaldo Pereira de Oliveira, como sucesor de Carlos Duarte, Presidente de la ICAB y de las Iglesias Católicas Nacionales.
Según Catholic.net, se trata de “un grupo que según las palabras de los mismos obispos de la Provincia Eclesiástica de San Pablo es “más organizado y se presenta de tal forma que inevitablemente confunde a los fieles católicos… Abonando esta confusión, la Iglesia Brasilera misma utiliza de modo equívoco la designación de "católica", adopta vestidos, ritos y manifestaciones públicas de fe empleados tradicionalmente por la Iglesia Católica Romana, hacen uso de imágenes de santos que tradicionalmente veneran lo fieles católicos, y emplean títulos tradicionalmente católicos como los de "padres", "diáconos", "obispos", etc., a punto tal que desde su origen los obispos brasileños han afirmado que "todo lo hacen con el objetivo de engañar y confundir". En Argentina, muchos de esos grupos tomaron como denominador común la inclusión del vocablo "disidente" en su denominación; p.e. "Iglesia Católica Disidente".

LA ORDEN DE SAN ANDRÉS
Vinculada a dicha Iglesia “Disidente”, se encuentra la denominada “Orden de San Andrés”, según informa Catholic.net. Fue fundada por Dom Salomón Ferraz, pastor de la Iglesia Presbiteriana que pasó a la Iglesia Episcopal; posteriormente fue ordenado diácono, presbítero y obispo por el fundador de la Iglesia Católica Apostólica Brasilera, Dom Carlos Duarte Costa.
Dom Salomón Ferraz se convirtió al catolicismo y fue admitido en la Iglesia Católica Romana en 1960, reconociéndose su ordenación episcopal como válida por lo que se agregó al Colegio Episcopal Brasilero como Obispo Auxiliar de San Pablo. Participó en el Concilio Vaticano II. Fue entonces cuando se extinguió la "Iglesia Libre" y se comenzaron las tratativas para que la Orden de San Andrés se incorporara a la Iglesia Católica.

Dom Salomón Ferraz falleció a los 89 años en el seno de la Iglesia Católica Romana, apesadumbrado por no haber podido ver a su Orden dentro de la Iglesia de Roma por la oposición de Mons. Costa Neves, su sucesor en la función de Superior General de la Orden, pero a su vez sus Sacramentos también son de dudosa validez. El actual Superior General de la Orden es un ex sacerdote católico, Conego Ulysses Moreira de Araújo.






lunes, 22 de septiembre de 2014

VOTAR O NO VOTAR II: PRUDENCIA EN LAS OPCIONES



Por Emilio Nazar Kasbo

Hicimos referencia en un artículo anterior a la opción de votar o no votar, y las consecuencias prácticas de ambas, en referencia a la diferencia surgida entre el Dr. Antonio Caponnetto y el Dr. Héctor Hernández a raíz del comentario sobre el libro “La perversión democrática” del primero efectuada por el segundo en la Revista Gladius N° 89 (Ref: http://diariopregon.blogspot.com.ar/2014/09/votar-o-no-votar-esa-es-la-cuestion.html)

EL MAL MENOR
Al respecto del dilema de si votar o no votar, o de si votar siempre es pecado en tanto que se efectúe en las actuales condiciones “democráticas”, debemos realizar algunas reflexiones más que han quedado en el tintero.
El mal menor se encuentra condenado por la Moral de la Iglesia Católica en tanto que el mismo implique hacer propuestas malas, sabiendo que son malas y esperando con ello que tal mentira triunfe sobre otras peores, ya que ello es claramente inmoral. Pero el mal menor siempre es un mal, y como tal, es un pecado. Pero si entre diversas opciones se elige la mejor, siendo tales opciones todas ellas malas, cabe la distinción de si se está eligiendo (o votando) un mal en sí, o si se está eligiendo el bien mayor de entre diversos males, es decir, el mayor bien posible que las opciones permiten. Y en este caso, claramente no se estaría cometiendo un pecado, sino ejerciendo un acto de prudencia, limitado a la situación concreta. En tales casos, incluso la abstención puede ser una opción, aunque la misma permite que las cosas sigan su curso por la acción de otros, y tal abstención sería el mal menor también entre las diversas opciones posibles, de modo que también podría estar pecando por omisión si la decisión no resulta prudente. Y todo ello, siempre que seamos sujetos activos de la decisión, es decir, quienes deciden o votan simplemente.
En cambio, si la responsabilidad propia es de ser quien propone una opción, no cabe para un católico en este caso proponer una mentira para que “triunfe la verdad”. En este caso, solamente cabe proponer como opción la verdad completamente planteada, pues de lo contrario sí habría una gravísima responsabilidad.

SITUACIONES EXTREMAS
Ante determinadas situaciones, se debe optar entre males. Por ejemplo, si nos situamos en lo vivido por la tripulación y los pasajeros del Titanic, nos daremos cuenta de las diversas opciones que se plantearon al Capitán del buque.
El Titanic, como le habían pintado, ni Dios podría hundirlo, y en tal confianza no fueron puestos suficientes botes salvavidas para toda la tripulación y pasajeros. Ante el infortunio por el cual la Providencia de Dios dispuso que el buque chocara contra un iceberg, la sentencia estaba dada y comenzó una carrera contra reloj.
 La representación cinematográfica graficó dos situaciones, que hacen al destino del ser humano: quienes se sumían en la desesperación por buscar un lugar en un bote o tener al menos un salvavidas para flotar, y la de quienes asumiendo su propio fin se dedicaban con total naturalidad a disfrutar de la música de la orquesta gozando de la situación con la seguridad de que estarían hundiéndose. Tal vez si hubo algún sacerdote, alguno habrá tratado de confesarse pensando en el destino de la propia alma, pero seguramente habrán sido muy pocos.
En esta situación, es obligación del Capitán ser el último en abandonar el buque, y al momento de ordenar el uso de los botes salvavidas, disponer que primero ingresen en ellos “las mujeres y los niños”, y luego los demás. Ahora bien, esta decisión, implica descartar a otras personas que podrían tener la posibilidad de salvar su vida: se está eligiendo un mal menor, porque su decisión involucra la posible muerte de muchos pasajeros, salvando sólo a algunos. Sin embargo, el Capitán debe tomar una decisión, debe otorgar una prioridad, y su elección para muchos será fatal. Sin embargo, no tiene margen para las decisiones, y entre las diversas opciones debe elegir la mejor.

“FUERA” DEL SISTEMA, O “EN ÉL”
Lo mismo sucede cuando en la oleada electoral democrática, la persona se enfrenta a su posibilidad de votar.
Se trata de un acto de prudencia, y ya sea votando, absteniéndose de votar mediante el voto en blanco, la anulación del voto o la ausencia al acto comicial. Todas esas opciones ingresan en las “estadísticas democráticas”, y no son interpretadas como actos de oposición la ausencia, la anulación del voto o el voto en blanco. De modo que ello no resulta suficiente como acto positivo para efectuar la opción más perfecta por el mayor bien.
El dilema entre el Dr. Caponnetto y el Dr. Hernández, se centra en tratar de posicionarse lo más alejado posible del sistema, o la convivencia con el mismo en el medio de sus falencias.
En el primer caso, se preservará la integridad de la persona y de los principios, pero no tendrá efecto social por no tener una propuesta que solucione todo aquello que se critica.
En el segundo caso, se convivirá con los males, corriendo el grave peligro y las graves tentaciones de tener que realizar actos que no se encuentran conformes con la Moral Católica, a los efectos simplemente de conservar un cargo en el esquema de poder porque de arribar al mismo “alguien peor” la situación se agravaría.

CORPORATIVISMO POSIBLE
Claramente la Doctrina Social de la Iglesia señala como vía el Corporativismo, como el sistema más natural, que evita mecanismos artificiales en la elección de autoridades. En este punto tanto la opción del Dr. Caponnetto como la del Dr. Hernández debieran ser compatibles, y no sólo ellos sino además la sociedad en su conjunto debiera comprender las consecuencias benéficas del Corporativismo.
Claro que además debe establecerse un sistema humano de votación, que tampoco sea artificial. Es decir, las autoridades deben surgir de elecciones  graduales realizadas entre personas que se conocen y que comparten los mismos intereses gremiales, votando entre no más de 30 personas, y además con el debido acompañamiento espiritual.
La Acción Corporativista es independiente del sistema en que las personas viven, y puede ser implementada en virtud del principio de libre asociación. Además, pueden participar del mismo quienes forman parte de un partido político o no. De modo que no hay más obstáculo que la Providencia de Dios y la disposición de las personas a cumplirla para que tal Orden Social Justo pueda ser implementado.

LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA
Para graficar el modelo corporativista, tomé un esquema y lo desarrollé. Se trata de un simple gráfico, cuya visualización muestra una especie de engranajes movidos por un engranaje central.
Así, la población o mejor dicho el pueblo, la agricultura, los inventos, el comercio, el transporte y las leyes giran como engranajes pequeños en torno al engranaje central. Los recursos naturales son utilizados por la población, que en el marco de las leyes pone en funcionamiento los factores de la producción y la innovación.
La producción primaria, representada en el gráfico por la agricultura, abarca la minería, la explotación pecuaria y la ictícola. Los inventos permiten que sean transformadas en la denominada producción secundaria en las fábricas, industrias y por la actividad artesanal. Asimismo, la producción terciaria abarca el comercio de los bienes así como los servicios que abarcan al transporte terrestre, marítimo y aéreo. Y entre los servicios se destaca la innovación que implican los inventos, la creatividad humana que permite mejorar la producción primaria, secundaria y terciaria.
Así, los factores económicos, tierra, trabajo y capital, resultan motorizados por un principio superior político, y éste iluminado por una filosofía inspirada en la espiritualidad. No se trata de convertir ni a los recursos naturales, ni al trabajo humano ni al capital en un “dios”, sino todo lo contrario: ubicar a cada uno en su lugar en pos de la armonía social y personal, con su debido sentido espiritual y particularmente Sobrenatural.
Por ello, el engranaje que impulsa a los demás indica en el gráfico: Catolicismo + Soberanía + Economías Nacional + Corporativismo + Trabajo innovador + Industria = RESURGIMIENTO NACIONAL.
En realidad, si se interpretara el esquema como un mecanismo “perfecto” que se impulsa poniendo en marcha una realidad floreciente que automáticamente mejorará la condición de la Nación involucrando a su población y su territorio, nos estaríamos equivocando. También nos estaríamos equivocando si consideráramos como parte del “mecanismo” al Catolicismo.

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Efectivamente, la representación gráfica pretende la aplicación de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en la sociedad, mas estos son espirituales. Del Catolicismo dependen el resto de los elementos mencionados en la gráfica, sin que ello pretenda involucrar la desacralización de lo espiritual, ni la sacralización de lo temporal y propio del mundo.
No podemos dejar de incluir el Catolicismo como base de la mística que debe insuflar en la población, sobre todo en cuanto atañe al sentido de la vida y de la sociedad en este mundo, y ello sin pretender que el mismo sea un elemento material o mecánico, sino preservando todo su significado.
El Catolicismo atempera el nacionalismo para que no sea xenófobo ni caiga en los extremos reprobados por el Magisterio de la Iglesia, un nacionalismo que es identificado con el patriotismo en cuanto se busca el Bien Común de los connacionales o compatriotas.
Se requiere una población noble y santa, un ejército de príncipes cristianos, y ello sólo es posible con Virtudes Sobrenaturales cuya Gracia habitualmente es insuflada por Dios mismo utilizando como instrumento a la jerarquía de la Iglesia en tanto preserven intacta la Tradición. Hacer caso omiso a las advertencias de la iglesia Católica en su Magisterio Tradicional, implica correr el riesgo de atentar contra la persona humana y caer en los mismos vicios y defectos que se critican.

SOBERANÍA Y ECONOMÍA NACIONAL
La Soberanía equivale a una Nación o Estado lo que la Libertad a la persona humana. Es decir, se trata de una facultad de autodeterminación desde el punto de vista natural, cuya finalidad es tener en miras el mayor bien en la comunidad, el Bien Común social.
Sin Soberanía, hay una esclavitud, una dependencia foránea. En estas situaciones, las decisiones son extranacionales, y el Gobierno se transforma en un mero ejecutor de las resoluciones impartidas por foráneas potencias que para nada tienen en cuenta al pueblo afectado por las medidas que se aplican. Tal falta de Soberanía, equivale a una persona hipnotizadao o posesa que ha perdido su propia capacidad de resolución, equivale a una persona completamente alienada.
La Soberanía tiene una dimensión que también es Sobrenatural, porque es la Voluntad de Dios que haya Gobernantes sobre las Naciones, las cuales serán sometidas al Juicio Final conforme lo enseñan las verdades del Catolicismo. De allí la obligación de facilitar el Bien Sobrenatural de su población, siendo su dispensa ajena a los gobernantes y propia de la Jerarquía Eclesiástica.
También la consecuencia de ello es la Economía Nacional, que involucra llevar los principios de la Soberanía Nacional a la recta administración de los bienes y servicios de un Estado, ubicando la actividad en la Moral que utiliza como herramienta las Matemáticas. Esta Economía Nacional marca también la necesaria Soberanía en materia monetaria, y la limitación de la potencial influencia nociva de los capitales internacionales, en cuanto sean ejecutores del Poder Internacional del Dinero condenado por la Doctrina Social de la Iglesia. El capital es un mero medio, no un fin, al igual que los recursos naturales y el trabajo.

TRABAJO INNOVADOR E INDUSTRIA 
El sistema económico se basa primeramente en la actividad humana, pues es parte de la moral, y sólo el trabajo, de entre los factores de la producción, tiene el debido aporte humano.
Dios nos obsequia los recursos naturales, pero éstos no son moralmente buenos ni malos, sino que sólo responden a las leyes que Dios mismo ha impuesto, leyes físicas y biológicas, correspondientes a la naturaleza de cada ser, incluyendo el alma vegetativa de las plantas y sensitiva de los animales.
El capital, es también un factor de la producción que puede estar dado bajo el sistema del trueque, o de un bien calificado como elemento de intercambio que sustituye bienes del trueque, o particularmente de una moneda (ya sea impresa o electrónica virtual). En este caso, el capital es obra humana, e involucra una consideración moral que el hombre otorga a tales bienes, en particular al dinero, al cual puede tenerlo en cuenta como un mero instrumento para intercambio de bienes, o utilizarlo como parte de un mecanismo financiero cuasi "vital", e incluso hacerlo objeto de sus propias ambiciones y avaricia hasta considerarlo como sentido de la propia vida y como un "dios". Tales situaciones son posibles no por un billete, una bolsa de sal como en la Roma antigua o por las riquezas materiales en sí, se midan del modo que fuese, ya que no poseen cualidades espirituales por ser pura materia, sino debido a la espiritualidad humana que puede enaltecerlas por sobre su condición, lo cual nos indica que el dinero incluso puede tener una dimensión "espiritual" (para el mal) en el hombre que se deja influenciar por el vicio.
Finalmente, llegamos a la conclusión de que el trabajo humano es el único capaz de desarrollar la dignidad de la persona, de ser objeto de la creatividad y la innovación, y de que ésta sea aplicada a la industria o actividad de cada cual. 

RESURGIMIENTO NACIONAL
En el cuadro que estamos comentando, reproducido al inicio del presente artículo y en cada una de las notas en que he abordado la cuestión del Corporativismo, se presenta el Resurgimiento Nacional como una conclusión.
Efectivamente, el Resurgimiento Nacional tiene su inicio en la Gracia de Dios que nos ha dado la Doctrina Social de la Iglesia que forma parte de la Tradición Católica, y hacia Dios debe regresar luego del ejercicio de la Soberanía Nacional, que como dijimos es equivalente a la libertad de cada persona, y también como indigno instrumento de la acción de Dios. 
El Resurgimiento Nacional no involucra un imperialismo, ni una idea guerrera de expansionismo territorial imperialista, sino el ejercicio en el propio territorio de la Soberanía Nacional en miras al Bien Común temporal, facilitando el Bien común espiritual.
Es decir, el Resurgimiento Nacional se da en una Nación que busca en su conjunto el Reino de los Cielos, sabiendo que todo lo demás es añadidura, ya sea lo bueno para dar gracias a Dios por haberlo concedido, o los dolores de tiempos malos o no prósperos, asumidos como penitencia para agradar más aun a Dios en esos difíciles momentos sociales.
Sólo la Caridad como Virtud Sobrenatural que involucra el Amor de Dios reflejado en el obrar social, puede permitir este desarrollo y el Resurgimiento Nacional de una Patria que por lógica no ocupa su debido lugar, cuya responsabilidad se debe únicamente a los pecados sociales que no son objeto de ayunos y penitencias para su subsanación. Pero tales ayunos y penitencias no pueden ser concebidos en una sociedad o en una espiritualidad que los aborrece, y que pretende vivir en medio de las miserias satisfaciendo el propio hedonismo. Y hasta tanto ese hedonismo social no sea vencido, no habrá posibilidad de Resurgimiento Nacional alguno.

CORPORATIVISMO
El Corporativismo es el medio que permite una organización económica ordenada en función a la actividad que cada persona representando a su familia desarrolla en la sociedad. Así, es ofrecido un marco de protección no sólo a la persona sino a su familia, la ubicación de los discapacitados o indigentes en función de sus habilidades en un gremio que ha de velar por ellos y ayudarlos a que no sean “inútiles” marginados (como las sociedades actuales los conservan y preservan), sino que mediante un aprendizaje puedan desarrollar al máximo sus potencialidades en la medida de lo posible. Es cierto que hay casos en que ello resulta física o psíquicamente imposible, y tales personas quedan a cargo de su familia y a su vez bajo la protección del gremio al cual corresponden según la actividad desarrollada por sus familiares.
El Corporativismo tiene un aspecto principal de organización económica, y la misma puede servir como base de la actividad política, excluyéndose de dicha actividad a las Fuerzas Armadas y de Seguridad que se encuentran al servicio de la Patria y no pueden sindicalizarse ni agremiarse en tal sentido, recurso que a veces es buscado por los uniformados cuando sufren injusticia social en sus haberes o en el desarrollo de su actividad como servidores de la Patria y servidores públicos respectivamente.
Finalmente, el Corporativismo también debe tener su sentido espiritual, tal cual lo tuvo en la Edad Media, ya sea en su concepción económica o en su concepción política como Comunidad Organizada, en el marco del Proyecto Nacional llevado a cabo mediante el Modelo Argentino en que debiera implementarse lo antedicho como Vanguardia mundial en su concreción.

MESIANISMO CORPORATIVISTA
Existe un problema también en el Corporativismo, y consiste en su visión pelagiana o en el mesianismo temporal que pudiera surgir en torno a su concepción política, filosófica o teológica.
Pensar que con la implementación del sistema Corporativista se solucionarían todos los problemas políticos, sociales, económicos, materiales o culturales, es un error. El Corporativismo no es una herramienta del pelagianismo ni del semipelagianismo, ni puede sustituir la actual concepción religiosa democratista por una concepción religiosa del Corporativismo en sí, puesto que el problema se conservaría idéntico y con sus mismos problemas, reduciéndose a un simple cambio de modelo electoral de votación y de elección de cargos, preservando todo su contexto. Debe velarse particularmente para que ello no suceda.
Todo lo que se aplica a los partidos políticos, incluyendo su sistema de votación, podrían ser aplicados al Corporativismo, convirtiendo a candidatos anónimos en los propuestos a escala provincial y nacional, mediante el cual los integrantes de los gremios votarían a perfectos desconocidos, los cuales una vez encaramados en el gobierno podrían hacer y deshacer, atar y desatar cual tiranos absolutistas sin límite alguno, en omisión a Dios y al prójimo.
Por lo expuesto, debe evitarse el mesianismo político aplicado al Corporativismo, y al mismo tiempo se debe alentar a que la virtud natural y sobrenatural sean insufladas en la sociedad, particularmente por el ayuno y la penitencia de quienes están llamados a ella, debiendo desarrollarlas con la guía espiritual correspondiente.
A su vez, la Historia nos indica que hubo una decadencia en el Sistema Corporativista medieval, que en sus últimos tiempos, anteriores al Edicto de Turgot y la Ley Le Chapelier en Francia que los derogaron, habían desarrollado una profusa reglamentación, además de que se multiplicaba el número de compañeros. Los compañeros eran los aprendices que habían logrado calificarse para obtener el título de Maestro, pero que al no concedérseles tal condición quedaban marginados en el sistema: capacitados con la calidad de sus trabajos equivalente a la de un Maestro, pero sin el título ni el reconocimiento acorde en lo monetario. Esto nos indica que el sistema también puede tener sus fallas, a pesar de que es conforme a la naturaleza de las actividades y a una legítima representatividad.
Por ello, se ha de basar la implementación del sistema más en las personas y sus virtudes que en la aplicación mecánica de una idea como "reingeniería social" que automáticamente dará un resultado, lo cual marcaría un nuevo mesianismo político pero esta vez basado en un paradigma de Orden Natural que sería deformado de modo que nada cambiaría del desorden del cual se pretende salir.

INTEGRACIÓN SOCIAL
A diferencia de la abstención electoral en sus diversas formas, la implementación del Sistema Corporativista Católico lleva a establecer jerarquías locales, provinciales y nacionales en base a las propias capacidades ofrecidas a Dios en agradecimiento y retribución a Su Gracia que nos otorgase en primer término para poder ser indignos instrumentos suyos.
Desde la implementación del Corporativismo Católico, se efectúa una importante acción en la sociedad, la cual más que productiva es evangelizadora, tal como sucediera con las Misiones Jesuíticas en su tiempo. Desde el Corporativismo Católico puede integrarse a los no católicos en su correspondiente espacio, con la ilustración de los principios que inspiran al sistema humano, que es una forma de la llamada Democracia Orgánica.

De modo que lo primero es la guía espiritual, para tener en claro que la persona debe rendir el ciento por uno para Dios, conforme los talentos por Dios mismo infundidos, y no por espíritu de lucro sino por Amor a Dios, a la vez que se requiere también de la misma guía espiritual para lograr la indiferencia ignaciana ante los bienes y males en esta vida, y la pobreza franciscana en su uso o padecimiento respectivo. Y todo AMDG.